Sobre la menor dependencia de USA y otros

Manuel Espino, con quien no comparto mas que el disfrute, en mi caso al menos, del twitter, lleva meses haciendo campaña en favor de un proyecto llamado “volver a empezar” y que supongo se refiere a rescatar los principios de su partido, el PAN, los cuales tampoco conozco pero por simple origen no pueden ser compatibles con mi naturaleza.

Sin embargo debo decir que personalmente a Manuel, junto con otros panistas como Javier Corral y Santiago Creel, independientemente de ideologías, los respeto por la congruencia entre su discurso, sus actos y le corriente política que representan.

Dicho lo anterior, ayer Manuel Espino convocó en twitter a los ciudadanos en general a participar con una lluvia de ideas sobre como podemos ser menos dependientes de los Estados Unidos de América, yo añadiría “… y otros..”. Como ciudadano me interesó el tema y pregunté donde podría uno enviar los comentarios a lo que su equipo respondió con atención y prontitud, lo cual en estos tiempos es notable.

He aquí mi propuesta Manuel.

Como residente en el puerto de Veracruz, soy testigo diariamente de la cantidad de alimentos básicos que ingresan por la aduana marítima de la ciudad. Estamos hablando de trigo, sorgo, aceites comestibles, leche en polvo y un largo etcétera. Esto se repite en todas las aduanas del país.

Soy un convencido de que la soberanía debe pasar por la autarquía, entendida desde la perspectiva aristotélica del estado autosuficiente, la Real Academia Española no define el vocablo, entre otras acepciones, como la “Política de un Estado que intenta bastarse con sus propios recursos.”.

Sólo basta observar con detenimiento el mapa geográfico de nuestra república para darnos cuenta de que no podemos ser un país agricultor ya que carecemos de las grandes planicies necesarias para ello. Una buena parte del territorio nacional es zona serrana.

Es evidente que de la observación geográfica de nuestro país lo que llama la atención de cualquier sujeto son los litorales que le pertenecen. Hay países que no tienen salida al mar y hacen guerras por ello, nosotros tenemos miles de kilómetros de litorales marinos y no podemos darle a nuestra población tres raciones de pescado al día para erradicar el hambre de nuestra nación.

La pregunta obligada es ¿Por qué?

Si bien es cierto que las aguas del Golfo de México son de poca profundidad, y no faltará quien argumente que no somos beneficiarios de las rutas de grandes cardúmenes, no menos cierto es que la UNAM se encuentra desarrollando, desde hace ya varios años en la zona de Campeche y la península de Yucatan, estudios e investigación relacionada con la producción intensiva de camarón y otras especies marinas. Dicho de otro modo, la baja profundidad del Golfo de Mexico podría ser un aliado en la generación de grandes viveros marinos. Simplemente hay que trabajar y destinar los recursos económicos necesarios para su desarrollo. El petróleo ya se acabó prácticamente; la perforación en aguas profundas en quimera de discurso. La energía fósil tiende a desaparecer porque si ella no desaparece lo que se extinguirá será la especie humana. El mundo demandará una gran cantidad de alimentos para los próximos 50-100 años; ¿por qué no comenzar a trabajar de verdad en ello?

En cuanto al litoral del océano pacífico podemos decir que este es muy rico, de alto potencial, se ha explotado de manera absurda como todo lo que promueve la falta de rectoría estatal y las consecuencias las padecemos todos los ciudadanos mexicanos. Basta decir que en las bahías del pacífico, hace algunas décadas, se caminaba, literalmente, por encima de una alfombra de callo de hacha; especie muy cotizada y nutritiva. En el pacífico tenemos corrida de atún; que decir del Mar de Cortés que es un vivero natural de numerosas especies marinas y también por que no mencionarlo, la irracional explotación del tiburón ha disminuido un potencial económico tanto en alimento como en divisas ya que los productos extraídos de él son cotizados en varias partes del mundo, sean pieles, cartílagos, aletas o aceites.

Debemos mirar de nuevo aquello que la naturaleza nos otorgó y que por fortuna es renovable y aún no hemos extinguido. El oro y la plata fue botín de España a través de la conquista. El petróleo lo fue de la clase política de las últimas ocho décadas, incluyendo a la del PAN. Aún nos queda el mar, explotémoslo racionalmente y hagamos de él no solo fuente de autosuficiencia alimentaria, lo cual nos dará una posición más sólida en el concierto de las naciones, sino fuente de riqueza al poseer un bien, el alimento, que será de gran demanda en las décadas por venir.

Para terminar; se han dado a conocer recientemente cifras agraviantes de la explotación silvícola en nuestro país. Permítame comentarle Manuel que en los linderos de La Antigua Veracruz; casi junto a los arenales donde desembarcó Hernán Cortés; se está cultivando cedro. Si, leyó usted bien, un suelo arenoso y salitroso está produciendo cedro a muy buen ritmo. ¿Por qué no dirigir recursos hacia los cultivos intensivos y la reforestación? Acaso no se han enriquecido suficiente las cúpulas políticas en todos estos años.

Se nos está acabando el país Manuel.

Saludos.

Ramón Cortés Vargas

ramon@cortesvargas.com

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s