La Bestia

Hace algunos años escuché a un conocido periodista referirse al tren, o conjunto de trenes que recorren la ruta entre la frontera sur y norte de nuestro país; mismo que es utilizado por los migrantes centroamericanos en su penoso tránsito hacia los Estados Unidos de América, como “La Bestia”. Hoy, a pocos años de distancia, y por la notoriedad derivada alcanzada por La Bestia debido a las continuas masacres de hermanos centroamericanos migrantes, he percibido a La Bestia como un símbolo perfecto de todas las calamidades que agravian al pueblo de México.

Efectivamente, ese tren de la muerte, incluye para los hermanos centroamericanos, en su infernal recorrido cuyo boleto dista de ser gratis, la discriminación, extorsión, homicidio, violación y, recientemente, la leva que llevan a cabo los grupos organizados que libran la guerra de guerrillas contra el gobierno federal que los combate por órdenes de los Estados Unidos en una guerra tan absurda como ilegítima.

Todo lo anterior con la complicidad, sea de acción u omisión de las autoridades mexicanas; principalmente de ese organismo de corrupción institucionalizada llamado Instituto Nacional de Migración y que a decir de testimonios documentales de los migrantes es, por mucho, mas temible que la border patrol, o “migra” norteamericana; complicidad que incluye por lo tanto al gobierno federal, amparados todos estos delitos por el manto protector de la impunidad reinante en nuestro país.

No es casualidad que La Bestia se haya posicionado en días recientes en las notas periodísticas de México. Al final del día, nada representa mejor la actualidad del Estado mexicano: rezago tecnológico, miseria, violación de derechos fundamentales, corrupción, violencia generalizada, impunidad y todos los vicios que gusten añadir, como ese tren infernal que en sentido figurado lleva en todos y cada uno de sus furgones un agravio diferente que lacera no solo la integridad física y psicológica de los migrantes centroamericanos, sino que destruye inexorablemente el tejido social de la nación mexicana.

Hasta pronto.

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