Calderón y “su” guerra

Todos los días escuchamos que se implementarán nuevos modelos de combate al narcotráfico por parte del gobierno de Felipe Calderón; a la fecha, rumbo al cuarto año de desgobierno y guerra absurda, ninguno de sus métodos ha tenido resultados positivos: Las últimas masacres de jóvenes del Tecnológico de Monterrey y de infantes en Tamaulipas no hacen más que confirmar lo equivocado de la estrategia seguida por el aspirante a dictador de México. ¿Que hay detrás de estas aparentes equivocaciones?

Respuesta directa: Corrupción Institucional.

La prohibición etílica en los Estados Unidos de Norteamérica de 1920 a 1933 nos dejó varias lecciones.

No puedes impedir la comercialización de un producto o servicio que la sociedad demanda ya que siempre habrá alguien dispuesto a vender lo que otro esté dispuesto a comprar.

Mientras más prohibido esté un producto o servicio su valor aumenta, por lo que las organizaciones que los comercializan cuentan con los recursos económicos suficientes para corromper a las autoridades encargadas de impedirlo.

La prohibición aumenta el consumo de los productos y servicios sujetos a ella.

La prohibición, al generar la acumulación de poder y riqueza entre las organizaciones que comercializan los productos y servicios prohibidos, coloca a éstas en una situación de ventaja frente al Estado, cuyos órganos están constituidos por hombres sujetos a la coacción o a la corrupción. Resultado de lo anterior, es la penetración de las organizaciones delictivas a los órganos del estado y su inmediata injerencia en las decisiones de éste, que afectan a la totalidad de los ciudadanos.

Al final del día, hemos visto como los estados mismos se ven beneficiados por la riqueza  ilícita generada por la prohibición; prueba de ello son Las Vegas y Miami; cuyos inversionistas principales en los desarrollos turísticos de ambas fueron las organizaciones delictivas y hoy son generadores importantes de ingreso para sus respectivos estados en particular y la federación norteamericana en general.

En México hemos visto emerger grandes proyectos turísticos, algunos ya consolidados, otros en vías de desarrollo; y generalmente ligados a algún funcionario público importante.

En México no hemos visto, como tampoco se ha visto en Estados Unidos, un combate eficaz al lavado de dinero. Extraña coincidencia.

Cabe la pregunta, ¿Cual es la finalidad real de esta guerra ilegítima impulsada por Felipe Calderón y que agravia diariamente a la nación mexicana arrebatándole la vida de seres queridos y su libertad en general?

Al día de hoy, 73% de los mexicanos sienten temor fundado de salir a la calle por la violencia imperante en el país.

¿Es esto vivir en libertad?

¿México es en una democracia?

¿Vivimos en un Estado de derecho?

Ramón Cortés Vargas

ramon@cortesvargas.com